Publicidad:
La Coctelera

Mayye

entre palabras y Holy Hill...

10 Julio 2009

De Soledad y soledades...

El portero del primer colegio donde trabajé –que no es el mismo que aquel en el cual ejercí por primera vez la docencia–  me dijo una mañana  al entrar a la Sala del Personal:

– Pero sus padres sí que no tenían idea de nada Señorita Mayela…

– ¿A qué se refiere don José?  –pregunté terminando de firmar el Libro de Asistencia.

El hombre hizo un sonido casi despectivo, mientras tomaba el bolígrafo y procedía a firmar en el espacio que le correspondía. Luego se giró hacia mí y respondió.

– Usted se llama Soledad de segundo nombre.

Su tono era el de quien ha dicho una verdad inamovible y por demás evidente. Yo seguía sin entender nada y supongo que se notó porque seguidamente usando ese tono paternalista que suele reservarse para las mujeres, especialmente para las mujeres jóvenes y más precisamente para las mujeres jóvenes de las que se sospecha inocencia y/o pocas luces continuó.

– Es que ese nombre es de mal agüero ¿Sabe? No, no se ría que lo que digo es serio señorita. El nombre marca y el suyo solo le traerá sufrimiento y nunca va poder…

Se calló y dijo algo sobre unos alumnos en el patio de la bandera y se fue. Al volver a casa luego de las tareas del día comenté la charla en la mesa e Ida me miró y con firmeza zanjó la cuestión:

– ¡Qué ignorancia! Te llamas Soledad porque es un nombre precioso y desde siempre supe que si tenía una hija se llamaría así. Increíble que en estos tiempos la gente siga tan atada a las supersticiones…

El caso es que doce años después, casi coincido con don José. Luego de unas semanas de vivir en situación de casa tomada, la gripe A ha vaciado la ciudad. Los alumnos de la universidad han sido enviados sin dilación a sus respectivos hogares y los pocos extranjeros que quedaron y los chicos que no disponían de los recursos para viajar el jueves pasado, están en cuarentena obligatoria dentro del perímetro del campus.

Alana viajó para ultimar los detalles de su cena de compromiso que se celebra en diez días aprovechando el feriado de ayer y el asueto sanitario de hoy. Danna se valió de lo mismo para volver a la ciudad que la vio crecer y visitar amigos y familiares antes de rendir su último parcial por Internet que finalmente será tomado el día veinte.

La casa desde el miércoles por la noche está silenciosa y cálidamente en penumbras, solo se oye de a ratos el cascabel que cuelga del collar del gato  –porque uno de los regalos que recibí por mi cumpleaños es un gato, Thor– y el frío invita a mantenerse dentro sin romper la ilusión de perfecta soledad.

He disfrutado de uno de esos días invernales en los que puedes sentarte o echarte a leer sin que nadie se sienta herido o desplazado por ello. No he encendido el televisor, ni he abierto la prensa, he comido cuando me dio la gana de hacerlo y no cuando el reloj me lo impuso…

Es decir, ha sido un día de rara armonía y vivido a pleno.

Sé que para muchos vivir a pleno es hacer cientos de actividades, estar rodeado de personas con los mismos intereses, respirar a pleno pulmón al aire libre. También sé que no pertenezco a ese grupo.

Hoy leeré e iniciaré un maratón de fin de semana de películas, esas que no puedo mirar con tanto niñato alrededor. El DVD de “Lo que el viento se llevó” me hace guiños poco sutiles desde el estante y veo la trilogía de “El Señor de los Anillos” como otra posibilidad, espero que “Desayuno en Tiffany’s” esté aquí y no en la casa de Vera – porque eso significaría que lo he perdido– . Supongo que para el maratoniano plan no me falta material, quizás criterio de selección a la hora de determinar qué y en qué orden he de mirar.

Don José se equivocaba. Si mis padres hubieran esperado para conocerme y a partir de mis características darme un nombre, igual me seguiría llamando Soledad y tan feliz de ello.

servido por mayye 10 comentarios compártelo

10 comentarios · Escribe aquí tu comentario

jotatrujillo

jotatrujillo dijo

Bonito nombre. La soledad es la plenitud de ese instante en el que uno es feliz con su propia compañía.
Pero hay que tener cuidado, en grandes dosis termina por ser un vicio.
Un abrazo.

10 Julio 2009 | 05:51 PM

mayye

mayye dijo

Jota:
Trato de dosificar estos momentos para no preferirlos por sobre los de grata compañía (ajena)...
Mi madre decía que cuanto más grande me hiciera más difícil sería vencer la manía de estar a solas y tan ancha... Por eso me cuido de seguir su consejo y ahora tu advertencia.
Otro abrazo para ti y que tengas un hermoso fin de semana!

10 Julio 2009 | 06:08 PM

gaomy

gaomy dijo

Hermoso fin de semana te depara tu compañia, el maraton de pelis, sobre la superticion, que puedo decir, a la mujer que le gusta leer, debe disfrutar de la soledad y si encima le gusta escribir, mayor razon, pues esos oficios requieren de la tranquilidad y la soledad, pero como un momento de disfrute personal, en el que puedes analizar y estar contigo misma.

Un beso.

11 Julio 2009 | 05:03 AM

Rosana

Rosana dijo

soledad .... suele ser mayye , paradójicamente una buena compania ...

el portero se equivocó

11 Julio 2009 | 03:27 PM

mayye

mayye dijo

Gaomy:
Mi fin de semana hasta ahora marcha según agenda XD!
Tienes razón en que para disfrutar de la lectura y del hábito de escribir, uno debe dedicar momentos exclusivos a ello.
En cuanto a la superstición, yo creo que los nombres "marcan", no como lo planteaba don José, si no como deseos que los padres (aunque sea de forma inconsciente) tienen para con sus hijos, mi primer nombre es una unión entre "la muy amada" y "lucero", lo que de verdad me agrada XD!!
Un beso!

11 Julio 2009 | 04:00 PM

mayye

mayye dijo

Rosana:
¡Qué lindo verte por aquí!
Tus palabras son muy ciertas y se dan sobre todo en quienes están en paz consigo mismos.
Un beso!

11 Julio 2009 | 04:03 PM

Polly

Polly dijo

Mayuka-san!!! yo no creo mucho en lo que los nombres, definan la personalidad de uno, en mi caso no creo que sea asi (ya hablamos de la princesa fiona). Pero creo que en tu caso , te define mucho, te encanta estar sola, y tranquila!! a diferencia q ami me encanta estar sola, pero suelo ser mas hiperactiva!!

Como siempre me encanto el relato, son uan fuete de inspiracion

beshotes Polly!

11 Julio 2009 | 07:51 PM

mayye

mayye dijo

Polly-chan:
Esa conversación la recuerdo bien... Y sí, me gusta la calma, el sosiego, la tranquilidad de saber que todos están bien y sentirme bien así. De todas maneras sé que estoy a un llamado telefónico, a un click o unas calles de la gente que me importa... Tal vez mi soledad sea solo aparente ¿No te parece?

11 Julio 2009 | 08:01 PM

curarme-de-ti

curarme-de-ti dijo

Perfecto el plan, sin múltiples actividades por hacer, sólo los libros, las películas y esa soledad que tú llevas por nombre (y un nombre no tiene sentido que sea una condena). Disfruta de ese paréntesis! Besiños grandes

13 Julio 2009 | 07:55 PM

mayye

mayye dijo

C. De Ti:
Fueron unos días de verdadero gozo y paz. Hoy ya volvemos a las actividades y a la vida de correr de allá para acá y de aquí hacia quién sabe dónde...
No creo que un nombre sea una condena, coincido contigo en eso.
Un beso!!!

13 Julio 2009 | 08:14 PM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Soy Mayye y vivo en Argentina.Tengo algo más de treinta años, casi todos ellos de lectora empedernida. Detesto las etiquetas genéricas: que si muy leído y popular no es literatura y si casi incomprensible y solo conocido en los círculos académicos entonces es arte. Tal vez porque a pesar del tiempo pasado en las aulas y de las competencias adquiridas sigo siendo lo que al principio: solo una lectora más (de diarios, revistas, novelas, ensayos...). Me acompañan Ivy, Beby y Marche en esta aventuras de palabras. Por ello hoy les invito a compartir mi pequeño espacio en este no-lugar, tomemos algo juntos y disfrutemos.
Contador gratis

Fotos

mayye todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera